Devocionales
Novena a los Santos Mártires Mexicanos
Compilación: P. Juan José Gloria • — • Devocionales
En la primera mitad del siglo XX, la Iglesia que peregrina en México sufrió una sangrienta persecución y muchos cristianos alcanzaron la corona del martirio.
A este grupo pertenecen San Cristóbal Magallanes y veinticuatro compañeros (veintidós sacerdotes diocesanos y tres laicos), victimados por odio a la fe entre 1915 y 1937.
Con admirable constancia, perseveraron fieles a su compromiso bautismal y a su identidad sacerdotal, y ofrecieron su vida por Cristo Rey y Santa María de Guadalupe.
Señor, tú nos has bendecido con el ejemplo valiente de los veinticinco Santos Mártires Mexicanos, sacerdotes y laicos; te pedimos que por su intercesión hagas que nuestra fe crezca y nuestro espíritu de caridad se desarrolle lo suficiente para poder sentir por el prójimo lo que los mártires sintieron por ti: un gran amor a tu Hijo Jesucristo que comparte con nosotros su sacerdocio, su carácter profético y su realeza santa, que nos emparenta con tu familia celestial y nos hace hijos e hijas herederos del cielo.
Por intercesión de tus santos Cristóbal Magallanes, Román Adame Rosales y Rodrigo Aguilar Alemán te pedimos nos bendigas en este día y nos concedas lo que ahora te pedimos.
(Se guarda un momento de silencio para hacer la petición que se desee). Padre Nuestro, Ave María, Gloria al Padre.
Eterno Padre, tú que reinas en el cielo y que por virtud de tu Hijo Jesucristo reinarás también en la tierra, te pedimos que no tomes en cuenta nuestros pecados y debilidades, sino que por los méritos de los veinticinco Santos Mártires Mexicanos nos concedas ser humildes y sabios como lo fueron ellos, para que, inspirados por tu bondad, seamos capaces de discernir lo que es tu voluntad en nuestra vida.
Te pedimos, por la sangre derramada por los mártires Julio Álvarez Mendoza, Agustín Caloca y Luis Bátis, en nombre de Cristo Rey, que nos bendigas en este día y nos concedas lo que ahora te pedimos.
(Se guarda un momento de silencio para hacer la petición que se desee). Padre Nuestro, Ave María, Gloria al Padre.
Señor Dios eterno, qué bueno y dulce es el Corazón Sacratísimo de tu Hijo que siempre está atento a los sufrimientos de los enfermos y abandonados. Haz que, por la intercesión de los veinticinco Santos Mártires Mexicanos, podamos imitar a Nuestro Señor Jesucristo, trabajando por los encarcelados, los enfermos y los que no tienen qué comer.
Permítenos que, por la intercesión de los Santos Mártires Mexicanos, podamos ser personas generosas, sin ambición de lucro y posesiones materiales de esta tierra. Más bien, oriéntanos para que empleemos nuestro tiempo y talentos en hacer el bien a nuestro prójimo que más lo necesita.
Que por la sangre derramada por tus Santos Mártires: Mateo Correa, Atilano Cruz Alvarado y Miguel de la Mora seamos lavados de todo egoísmo y superficialidad.
(Se guarda un momento de silencio para hacer la petición que se desee). Padre Nuestro, Ave María, Gloria al Padre.
Padre santo, todopoderoso, gracias te damos por darnos como ejemplo de caridad y de entrega total a los veinticinco Santos Mártires Mexicanos que con su martirio han edificado todo un pueblo y han dado santo orgullo a los pueblos que los vieron nacer y crecer.
Te pedimos por todos aquellos que tienen a su cargo la formación espiritual de los niños y jóvenes —sacerdotes y catequistas—, para que pongan en nuestros niños y jóvenes la llama del amor divino y que, por el ejemplo de los Santos Mártires Mexicanos, crezcan en la entrega de su vida a la causa de Cristo Rey y Santa María de Guadalupe.
Por la intercesión de tus Santos Mártires Pedro Esqueda Ramírez, José Isabel Flores y Margarito Flores, te pedimos nos concedas esta petición.
(Se guarda un momento de silencio para hacer la petición que se desee). Padre Nuestro, Ave María, Gloria al Padre.
Dios todopoderoso, tú que permitiste que la Iglesia en México fuera perseguida para darnos el ejemplo de los veinticinco Santos Mártires Mexicanos, concédenos que, por los méritos de estos valientes santos, México siga siendo un país auténticamente católico y cristiano.
Que su gente sea ejemplo de virtud y generosidad. Que el continente americano se una al fervor de nuestro pueblo mexicano por nuestra Señora de Guadalupe, a quien los mártires veneraron con singular amor.
Concédenos que, por medio de los mártires David Galván Bermúdez, Pedro de Jesús Maldonado y Jesús Méndez Montoya, nosotros también logremos ser fieles servidores y amantes de nuestra Santa Madre Iglesia.
(Se guarda un momento de silencio para hacer la petición que se desee). Padre Nuestro, Ave María, Gloria al Padre.
Señor Dios eterno, tú sabes y conoces los sentimientos que lleva un sacerdote en su corazón. Tú lo has elegido de entre los hombres para ser tu representante aquí en la tierra y ofrecer el Sacrificio sagrado junto con el pueblo de Dios.
Concede a todos los sacerdotes que, por la intercesión de estos Santos Sacerdotes Mártires, logren ganar la batalla diaria contra las asechanzas del enemigo y que deseen vivir siempre una vida santa y digna de ti y de su ministerio.
Te pedimos que, por la sangre derramada por Justino Orona Madrigal, Sabás Reyes Salazar y José María Robles, concedas a todos los sacerdotes —en especial a los mexicanos—, un alto grado de pureza, entrega y caridad.
(Se guarda un momento de silencio y se hace la petición que se desee). Padre Nuestro, Ave María, Gloria al Padre.
Dios Padre eterno, tú sabes que entre los veinticinco Santos Mártires Mexicanos hubo también tres jóvenes laicos que, unidos a su párroco, no vacilaron en dar sus vidas por la causa de Cristo Rey.
Concédenos, Señor, que por su intercesión se siembre en muchos jóvenes el compromiso de luchar por un mundo más justo donde los pobres tengan pan y los desamparados casa.
Te pedimos que, por la intercesión de los Santos Mártires Manuel Morales, Salvador Lara Puente y David Roldán, más laicos jóvenes se entreguen al trabajo de la Iglesia, mano a mano con sus pastores.
(Se guarda un momento de silencio y hace la petición que se desee). Padre Nuestro, Ave María, Gloria al Padre.
Señor, Dios Padre, tu Iglesia se edifica a diario por los esfuerzos generosos de quienes trabajan en tu viña por amor a Ti. Te damos gracias por el legado de nuestros Santos Mártires Mexicanos.
Te pedimos hacer nuestras las características de su espiritualidad: amor ardiente a la Sagrada Eucaristía y a la Santísima Virgen; amor a la Iglesia y al Santo Padre; paciencia, perdón fraterno y defensa de los derechos humanos y cristianos.
Por intercesión de los Santos Mártires Toribio Romo González, Jenaro Sánchez, Tranquilino Ubiarco y David Uribe Velázquez, podamos gozar un día en el cielo de la visión de tu Santo Rostro.
(Se guarda un momento de silencio y se hace la petición que se desee). Padre Nuestro, Ave María, Gloria al Padre.
Dios Santo y Bendito, nos has permitido llegar hasta este día. Bendícenos junto con quienes veneran la memoria de estos Santos Mártires Mexicanos.
Bendice especialmente a todos los que trabajan en la promoción de las causas de beatificación y canonización, para que nuestros Santos sean reconocidos universalmente y se les dé el honor debido, porque su sangre no fue derramada en vano.
Te pedimos, además, que perdones —en tu misericordia infinita— a quienes martirizaron a estos Santos; nuestro Señor Jesucristo nos enseñó que ese debe ser el carácter del verdadero cristiano. Su pérdida es nuestra ganancia.
(Se guarda un momento de silencio y se hace la petición que se desee). Padre Nuestro, Ave María, Gloria al Padre.